Pues como pueden ver no es para menos, a algunos les llegan 15 minutos para sacar dos bichacos de entre las piedras. Con la marea baja, en un lugar de la costa de Camariñas, como diría Miguel de Cervantes y armado con sus Tobis Ammo confiando plenamente, zas, dos robalos de talla XXL.
Con estos pescadores de río, acostumbrados a esquivar los árboles y demás obstáculos, no se les puede dejar operar en zonas de poco calado con piedras y demás cosas propicias para los enganches, pues están en su salsa. Sin más, y con las fotos de rigor para que quede constancia de tal hazaña seguiremos dándole al vinilo aúnque no pesquemos.
Hasta la próxima y a esperar más días así.

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